La justicia solo es verdaderamente justa cuando esta es accesible.
El Día Mundial de la Justicia Gratuita pone en valor la importancia de garantizar que ninguna persona vea limitada la defensa de sus derechos por su situación económica.
El acceso a la justicia es una pieza esencial de nuestro Estado de Derecho. No se trata solo de poder acudir a un juzgado, sino de contar con la orientación, la asistencia y la defensa necesarias para hacerlo con garantías.
La Constitución Española reconoce la tutela judicial efectiva y establece que la justicia será gratuita en los casos previstos por la ley y, en todo caso, para quienes acrediten insuficiencia de recursos para litigar. También el marco europeo de derechos humanos refuerza la importancia de un proceso justo y de una defensa efectiva.
En este contexto, la justicia gratuita cumple una función social imprescindible. Abre una puerta a quienes necesitan defender sus derechos y no siempre cuentan con los medios para hacerlo.
Desde la profesión de Graduado y Graduada Social, conocemos bien la importancia de acompañar a personas trabajadoras, empresas, autónomos y colectivos vulnerables en situaciones donde el asesoramiento y la defensa pueden marcar una diferencia real.
En el ámbito laboral y de la Seguridad Social, muchas veces detrás de un procedimiento hay mucho más que un expediente: hay una prestación, un despido, una incapacidad, una reclamación salarial, una situación de vulnerabilidad o una familia que necesita respuestas.
Por eso, defender el acceso a la justicia también es defender la dignidad de las personas, la igualdad de oportunidades y la protección efectiva de los derechos.
Porque la justicia no debe ser una puerta cerrada para nadie.
Feliz Día de la Justicia Gratuita.




